Sí, sí, habéis leído bien hoy la cosa va de albornoces. Esa prenda que te envuelve después del baño y que queda tan sexi cuando la ves en una peli y el prota buenorro se la quita...ejem..., que me voy del tema..., el caso es que no me gustan los albornoces. Ale, ya lo he dicho. En un mundo ideal, si tuviera una criada y una casa inmensa con miles de armarios, bueno en ese caso creo me darían igual..., pero como no es así que alguien me cuente cómo guarda los albornoces en una casa normal y corriente, donde no abundan los cajones ni los armarios de la ropa blanca que se ven en las revistas de decoración...en serio, ¿cómo lo hacéis? porque yo hasta ahora tenía planeado programar la lavadora a 100º y hacer que pareciera un accidente...jejeje ;P pero el otro día se me ocurrió la solución, como no cabía en los cajones con el resto de toallas pensé en colgarlo, el problema es que el armario tiene una cajonera que ocupa la mitad inferior del mismo, lo cuál hace que colgar sin más el albornoz no sea una opción, bueno, lo era hasta que se me ocurrió lo siguiente.
Primer paso: extiende el albornoz con su percha (mejor una grande que aguante bien el peso) y haz una lazada con el cinturón.
Segundo paso: dobla una de las mangas hacia dentro
Tercer paso: dobla la otra manga hacia dentro
Cuarto paso: dobla el albornoz sobre sí mismo y cuelga la parte inferior del albornoz dentro de la varilla de la percha para colgar los pantalones. Te quedará algo así:
Y ahora ya puedes colgar el albornoz en un armario sin espacio para prendas largas..., bueno digamos que de momento mi chico no va a quedarse sin albornoz ;P
Después de esta marujada total, sólo me queda dar las gracias a Anna del blog De todo un Poco por concederme estos premios:
¡Muchas gracias Anna por pensar en mí! :)
Como siempre se lo dedico a todos los seguidores y mañana....¡nos vemos en el Finde Frugal! ^_^ (os adelanto que va de vaqueros la cosa...)














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